Y para que todo el día siguiera ese mismo hilo, de historia y lugares míticos, el arreglo fue en el primer hotel del país, el Central Hotel, que literalmente está a dos pasos del venue y de varias iglesias. La ventaja de quedar todo en la misma zona es: cero preocupación con traslados y mucho tiempo para documentar y realizar su sesión de fotos. Como fotógrafos no se puede pedir mejor!
Hablando un poco más de esta boda, uno de los momentos más impactantes fue la entrada de los novios. Simplemente original y una experiencia para todos los que estaban presentes! Detrás de una tela, creando un efecto de sorpresa, los novios jugaron con sus sombras mientras la novia le cantaba. Demasiada emoción!
Una boda única para inspirarse. Descubre esta boda y sí buscan documentar su boda con elegancia y naturalidad!